Ayer vinieron a reparar la secadora y la lavadora, que habían tenido a bien estropearse juntas, supongo que una cuestión elemental de camaradería: la de no quedarse una sola ante el peligro, sin ayuda de la otra. El caso es que dos amables muchachos nos cobraron precios alemanes, dado que alemanas son las marcas de las dos, aclaro.
El responsable de arreglar los achaques de la secadora, muy agradable y simpático, cobró 94 euros por unos cincuenta minutos de trabajo que consistió en desmontar la parte frontal del electrodoméstico y limpiar el interior.
El técnico de la lavadora, todavía más agradable y simpático que el primero, cobró 79 euros por una jornada laboral de CATORCE MINUTOS, no sin advertir que la máquina estaba en "muy buenas condiciones", aunque tenía cal adherida en "los conductos" ( ¿ urinarios?)
En fin, lo llaman democracia y no lo es. No tengo nada más que añadir.
«General, vigile a su hija: ha intentado sentarse sobre mis rodillas cuando yo aún estaba de pie». Phillip Marlowe.
miércoles, 7 de marzo de 2012
martes, 6 de marzo de 2012
Felicidades de corazón
Cumple 85 años uno de los grandes de la literatura: Gabriel García Márquez, autor de uno de los inicios más conocidos de la historia de la narrativa:
"Muchos años después, frente al pelotón de fusilamiento, el coronel Aureliano Buendía había de recordar aquella tarde remota en que su padre lo llevó a conocer el hielo. Macondo era entonces una aldea de 20 casas de barro y cañabrava construidas a la orilla de un río de aguas diáfanas que se precipitaban por un lecho de piedras pulidas, blancas y enormes como huevos prehistóricos. El mundo era tan reciente, que muchas cosas carecían de nombre, y para mencionarlas había que señalarlas con el dedo".
Gracias, Gabo.
Poesía- Jorge Arbenz
De mi infancia apenas recuerdo
nada y ya me parece mucho
Siempre rezando Solo
sentado a veces en un sillón
viejo de la familia Con un libro
en las rodillas y callado
mientras tanto
los mayores hablaban y
los hijos de unos primos de mi
padre corrían por toda la casa
Recuerdo pocas cosas como he dicho
No me abrazaban no me besaban
los domingos por la mañana
desayunábamos chocolate con nata
y tres ensaimadas para cuatro
En el colegio no tenía amigos Y siempre
estaba con un libro sobre las rodillas Empezó
a gustarme el teatro y me inventaba personajes
a los que yo mismo daba vida Me llamaban
mentiroso
Pasé muchos veranos
en un pueblo de Tarragona
que recuerdo con cariño Aunque tampoco
tenía amigos pero sí un primer amor que
no me hizo caso
La tienda de la señora Juanita
el Citroën 4 del señor Alejandro
las banderas en la fiesta mayor las procesiones
en semana santa santa mil veces santa
los baños en el río
La caza de renacuajos
en la fuente de Santa Rosalía
Tres veces fuimos a Zaragoza
para ver El Pilar y comer frutas
de Aragón Hacía mucho calor y
la gente decía que yo era polaco
Cuando volvíamos en septiembre
a Barcelona venían a casa los primos de mi padre
con sus hijos corredores Yo me sentaba en un
sillón viejo de la familia
y me ponía un libro en las rodillas
Ya entonces me gustaba el teatro
nada y ya me parece mucho
Siempre rezando Solo
sentado a veces en un sillón
viejo de la familia Con un libro
en las rodillas y callado
mientras tanto
los mayores hablaban y
los hijos de unos primos de mi
padre corrían por toda la casa
Recuerdo pocas cosas como he dicho
No me abrazaban no me besaban
los domingos por la mañana
desayunábamos chocolate con nata
y tres ensaimadas para cuatro
En el colegio no tenía amigos Y siempre
estaba con un libro sobre las rodillas Empezó
a gustarme el teatro y me inventaba personajes
a los que yo mismo daba vida Me llamaban
mentiroso
Pasé muchos veranos
en un pueblo de Tarragona
que recuerdo con cariño Aunque tampoco
tenía amigos pero sí un primer amor que
no me hizo caso
La tienda de la señora Juanita
el Citroën 4 del señor Alejandro
las banderas en la fiesta mayor las procesiones
en semana santa santa mil veces santa
los baños en el río
La caza de renacuajos
en la fuente de Santa Rosalía
Tres veces fuimos a Zaragoza
para ver El Pilar y comer frutas
de Aragón Hacía mucho calor y
la gente decía que yo era polaco
Cuando volvíamos en septiembre
a Barcelona venían a casa los primos de mi padre
con sus hijos corredores Yo me sentaba en un
sillón viejo de la familia
y me ponía un libro en las rodillas
Ya entonces me gustaba el teatro
lunes, 5 de marzo de 2012
Barefoot in the park ( Gene Saks - 1967)
Recupero la entrada de esta película deliciosa: Basada en un éxito teatral de Neil Simon, narra las vicisitudes de una pareja de recién casados y caracteres antagónicos; él, un soso abogado de moral estricta, interpretado por Robert Redford, y ella, una niña pija y frívola, que borda Jane Fonda.
Enamorados de un flechazo, inician su vida en común en un apartamento situado en un quinto piso sin ascensor, ni calefacción y con una claraboya en el tejado, que permite entrar al agua sin grandes dificultades.
La película tiene unos diálogos muy ágiles, y unos actores en estado de gracia - atención a Charles Boyer interpretando al señor Velasco, el extraño vecino de inconfundibles maneras de seductor-. También encontramos un suegra - Mildred Natwick, que fue nominada al Oscar como mejor actriz en papel secundario, ahora de reparto- y un telefonista -Helb Edelman, memorable- que roban buena parte de las escenas en las que participan.
La obra acusa algo el paso del tiempo, sobre todo en el personaje de Jane Fonda, una chica algo loca y muy lista con la única ambición de ser ama de casa. Si podemos disculpar este punto, disfrutaremos de una comedia " de las de antes", cuando para provocar la risa o la sonrisa del espectador, ningún actor tenía que recurrir a la escatología y el humor grueso en general.
A destacar la excelente banda sonora de Neal Hefti, y el guion escrito por el propio Neil Simon, uno de los grandes dramaturgos norteamericanos, aunque en Europa se le ignore por el tono irónico de sus obras.
La dirigió Gene Saks, que poco después adaptaría la soberbia "La extraña pareja", también basada en una obra de Simon.
A título más personal, esta entrada me ha recordado a algunos blogueros y blogueras que han desaparecido o están en otras órbitas. O no comentan, como he dejado de comentar yo en muchos sitios. Así que les envío un saludo muy cordial a todos ellos
viernes, 2 de marzo de 2012
Poesía - Jorge Arbenz
Madrid tiene
días azules y
un nombre
de mujer impreso
en ellos
El
ruido de unos
pasos en Sol
encuestadores
turistas ladrones
comerciantes de oro
Besos
Jardines de Sabatini
y un sol que no parece
de febrero
Una cena en la calle
Barcelona
llena
de tabernas y
promesas
Luz de luna entrando
por la ventana
la cama deshecha en
la habitación 113
y el tacto de su piel
en la yema de los dedos
Madrid tiene impreso
en sus días azules el
nombre de la mujer
que amo.
días azules y
un nombre
de mujer impreso
en ellos
El
ruido de unos
pasos en Sol
encuestadores
turistas ladrones
comerciantes de oro
Besos
Jardines de Sabatini
y un sol que no parece
de febrero
Una cena en la calle
Barcelona
llena
de tabernas y
promesas
Luz de luna entrando
por la ventana
la cama deshecha en
la habitación 113
y el tacto de su piel
en la yema de los dedos
Madrid tiene impreso
en sus días azules el
nombre de la mujer
que amo.
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