sábado, 25 de abril de 2015

La confidència - Gabriel Ferrater

La nit no ha deixat llum sinó en els trossos
de gel, que ens repartim i no bevem.
Ens ho farà saber. Fins a la fi
ho hem de saber: com la van violar,
i el corredor del col.legi es tornava
un uad de pedres seques, i els voltors
explotaven, enlaire, com les gotes
de gasolina en els pistons. Hi ha qui
sap sofrir més que els altres. Tots voldríem
sentir-nos fins i junts, fer-nos un feix
de joncs, i arrecerar les blanques medules
sota molta frescor. Pero n'hi ha un
que sofreix més, fins que aixeca el gosset
i l'hi tira a la cara, i ella es vessa
per terra, mollament. Un toll rodó
de bava i pietat d'ella mateixa.
I no hi podem fer res. Hem d'esperar
que algú proposi que ens n'anem.

martes, 21 de abril de 2015

La militancia comunista

En este post que enlazo, escrito por una militante comunista, se condensan buena parte de las causas que hacen del comunismo el noble y zarandeado ideal que he mencionado en otras ocasiones, con la nostalgia propia de mis muy lejanos años de efímera militancia, cuando el "camarada" Rafael Ribó urdía los mimbres de la destrucción del PSUC. Y subrayo: destrucción, no disolución.

A veces, las cosas más aparentemente complejas pueden explicarse con la más sencilla y directa eficacia. Muchos de los que leáis el artículo os identificaréis como me ha pasado a mí, estoy seguro, con las palabras de Marina Pibernat.

¡Salud y República!

domingo, 12 de abril de 2015

miércoles, 25 de marzo de 2015

Solo

Desde la mañana de ayer, los medios de comunicación han llenado páginas y parrillas con información referente a la muerte de un centenar y medio personas en el avión de la compañía de bajo coste Germanwings. Durante horas, han lanzado al aire los lamentos que todos sentíamos, sin la menor duda, por la irreparable pérdida de todas esas personas que, la inmensa mayoría, no conocíamos de nada; fallecidas en una ruta aérea que no usamos, dirigiéndose a una ciudad que muchos ni hemos visitado ni visitaremos.
No teniendo ninguna vinculación referencial con el terrible accidente -terrible, sí, pero ajeno- la prensa se ha lanzado a indicarnos qué debemos sentir para ser unos buenos ciudadanos. Mientras tanto, las redes se llenaban de comentarios ofensivos para los fallecidos según su origen y algunos políticos se afanaban en distinguir entre muertos de nacionalidad española o catalana, por ejemplo. Ya se sabe que, a río revuelto, ganancia de pescadores (y de imbéciles, añado)

Yo no he sentido un especial dolor, sí la que considero natural impresión por la muerte violenta y accidental de miembros de mi especie, que será un reflejo del instinto de supervivencia o algo así. Imagino y entiendo el dolor atroz que devora a sus próximos, a muchos de ellos al menos, pero no lo comparto. No puedo hacerlo.

Horas y horas de programación sustentada en la ausencia de datos:"Dado que no disponemos todavía de datos oficiales, pasamos a hablar sobre las horas previas al accidente de un grupo de estudiantes alemanes..." decían ayer por la tarde en TV3; en un tono similar al de ahora mismo en La Sexta, explicando por enésima vez el entrenamiento de los pilotos a la audiencia y a unos tertulianos por completo ignorantes de la cuestión. A esto se le llama especular con el dolor, algo que periodistas decentes deberían evitar en todo momento.
No quiero olvidar la actitud de políticos como Angela Merkel o Mariano Rajoy, con esas caras compungidas por la muerte aleatoria de algunos de sus ciudadanos, cosa distinta, al parecer, a la muerte de miles a causa de los recortes que ellos impulsan, con plena conciencia de sus consecuencias.

Lo dicho, no he sentido un especial dolor, pero sí una profunda repugnancia por la naturaleza humana.Una vez más.


miércoles, 18 de marzo de 2015

Poesía - Jorge Arbenz

El Sol

como otras veces
con su luz tibia
nos avisa

Otro día se levanta

ven entonces Ven
porque nos quedan tan
solo unos minutos de silencio