«General, vigile a su hija: ha intentado sentarse sobre mis rodillas cuando yo aún estaba de pie». Phillip Marlowe.
domingo, 9 de octubre de 2016
De vita beata - Jaime Gil de Biedma
En un viejo país ineficiente,
algo así como España entre dos guerras
civiles, en un pueblo junto al mar,
poseer una casa y poca hacienda
y memoria ninguna. No leer,
no sufrir, no escribir, no pagar cuentas,
y vivir como un noble arruinado
entre las ruinas de mi inteligencia.
domingo, 2 de octubre de 2016
Poesía - Jorge Arbenz
Cuando todo es este ahora
opresor como mil cinturones o
la consulta de psiquiatría
O más
Pongo la mirada en el mar las montañas
la memoria
Y vuelo
opresor como mil cinturones o
la consulta de psiquiatría
O más
Pongo la mirada en el mar las montañas
la memoria
Y vuelo
miércoles, 21 de septiembre de 2016
La sombra - Luis Cernuda
Al despertar de un sueño, buscas
Tu juventud, como si fuera el cuerpo
Del camarada que durmiese
A tu lado y que al alba no encuentras.
Ausencia conocida, nueva siempre,
Con la cual no te hallas. Y aunque acaso
Hoy tú seas más de lo que era
El mozo ido, todavía
Sin voz le llamas, cuántas veces;
Olvidado que de su mocedad se alimentaba
Aquella pena aguda, la conciencia
De tu vivir de ayer. Ahora,
Ida también, es sólo
Un vago malestar, una inconsciencia
Acallando el pasado, dejando indiferente
Al otro que tú eres, sin pena, sin alivio.
Tu juventud, como si fuera el cuerpo
Del camarada que durmiese
A tu lado y que al alba no encuentras.
Ausencia conocida, nueva siempre,
Con la cual no te hallas. Y aunque acaso
Hoy tú seas más de lo que era
El mozo ido, todavía
Sin voz le llamas, cuántas veces;
Olvidado que de su mocedad se alimentaba
Aquella pena aguda, la conciencia
De tu vivir de ayer. Ahora,
Ida también, es sólo
Un vago malestar, una inconsciencia
Acallando el pasado, dejando indiferente
Al otro que tú eres, sin pena, sin alivio.
sábado, 27 de agosto de 2016
Pedicura en blanco y negro.
La edad dorada de Hollywood: Joan Bennett y Edward G Robinson en una de las escenas fetichistas más fascinantes de la historia del cine. "Scarlet Streeet", 1945.
lunes, 15 de agosto de 2016
La película sobre Nietzsche.
Mis recuerdos de Friedrich Nietzsche se remontan a una película sobre su vida que vi a los quince años, más o menos, cursando primero o segundo de BUP: me pareció insoportable.
No sería hasta la lectura guiada de "Así habló Zaratustra" y, un poco antes, de "La gaya ciencia", que empecé a interesarme por el filósofo alemán. A interesarme como me intereso yo por casi todas las cosas, por un período breve de tiempo.
El caso es hace pocos días tuve la oportunidad de ver de nuevo la película, de la que no recordaba título ni actores, y resulta que está dirigida por Liliana Cavani, figura completamente sobrevalorada, aunque icónica, del cine europeo de finales del siglo pasado. La película, titulada "Más allá del bien y del mal", volvió a parecerme insoportable, pero me acordé de aquellos tiempos nefastos en los que uno tenía que tragar con peñazos infumables, si quería tener alguna credibilidad como persona de izquierdas y comprometida.
Todo esto venía a cuento porque el protagonista de la película era nada más y nada menos que Erland Josephson, uno de los más grandes actores y hombres de teatro europeos, amigo y colaborador de Ingmar Bergman, al que sucedió, si no recuerdo mal, en la dirección del Dramaten de Estocolmo.
Josephson protagonizó la última película de Bergman, "Saraband", que volvía sobre los personajes de la serie "Escenas de un matrimonio", pero varias décadas después.
La película, una reflexión implacable sobre la decadencia y la muerte, cerraba con broche de oro la carrera del Bergman que, como yo, detestaba a Nietzsche.
Hasta aquí mi cosa mental del día, a la que ya no me atrevo a llamar reflexión marxista.
No sería hasta la lectura guiada de "Así habló Zaratustra" y, un poco antes, de "La gaya ciencia", que empecé a interesarme por el filósofo alemán. A interesarme como me intereso yo por casi todas las cosas, por un período breve de tiempo.
El caso es hace pocos días tuve la oportunidad de ver de nuevo la película, de la que no recordaba título ni actores, y resulta que está dirigida por Liliana Cavani, figura completamente sobrevalorada, aunque icónica, del cine europeo de finales del siglo pasado. La película, titulada "Más allá del bien y del mal", volvió a parecerme insoportable, pero me acordé de aquellos tiempos nefastos en los que uno tenía que tragar con peñazos infumables, si quería tener alguna credibilidad como persona de izquierdas y comprometida.
Todo esto venía a cuento porque el protagonista de la película era nada más y nada menos que Erland Josephson, uno de los más grandes actores y hombres de teatro europeos, amigo y colaborador de Ingmar Bergman, al que sucedió, si no recuerdo mal, en la dirección del Dramaten de Estocolmo.
Josephson protagonizó la última película de Bergman, "Saraband", que volvía sobre los personajes de la serie "Escenas de un matrimonio", pero varias décadas después.
La película, una reflexión implacable sobre la decadencia y la muerte, cerraba con broche de oro la carrera del Bergman que, como yo, detestaba a Nietzsche.
Hasta aquí mi cosa mental del día, a la que ya no me atrevo a llamar reflexión marxista.
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