No parece de agosto
esta tarde Arisca
hermosa gris pausada
Algunos
desean los cuerpos
liberados bajo el Sol
No yo
defensor acérrimo
de todas las texturas
de la melancolía
Así el otoño
Mi tiempo de tímido se
divide
en tres grandes ocupaciones
el paseo la poesía
y
el elogio de la tristeza
Durante el primero agradezco
no encontrar a ningún
conocido A
las otras dos no les pido nada
El poema
más triste lo escribí hace varios años
en un mercado de Barcelona
mientras esperaba la vez
en la pescadería y dos
mujeres
cuchicheaban a mi
espalda
«General, vigile a su hija: ha intentado sentarse sobre mis rodillas cuando yo aún estaba de pie». Phillip Marlowe.
lunes, 30 de agosto de 2010
jueves, 26 de agosto de 2010
Poesía - Jorge Arbenz
Deberia decirle
que
su voz es armónica y espero
su llamada todos los jueves
me gustan sus caderas pero
estoy en baja forma
su llegada es el mejor
momento de la mañana
me dan miedo los reptiles
y las peleas
probablemente no es tan dulce
como parece y no me importa
ayer quise besarla en el ascensor
y no me atreví
cuando la encuentro sin buscarla
tengo una erección
me provoca un agradable temblor
me hace tartamudear
no bebo ginebra y prefiero
dormir en el lado derecho de la cama
le he escrito tres poemas y no lo
sabe
me gusta que se llame Cristina
aunque a ella no le importe
puedo pasar por alto
que prefiera la playa en verano y
nuestros signos del horóscopo
son muy compatibles por tanto
tenemos el azar a nuestro favor
que
su voz es armónica y espero
su llamada todos los jueves
me gustan sus caderas pero
estoy en baja forma
su llegada es el mejor
momento de la mañana
me dan miedo los reptiles
y las peleas
probablemente no es tan dulce
como parece y no me importa
ayer quise besarla en el ascensor
y no me atreví
cuando la encuentro sin buscarla
tengo una erección
me provoca un agradable temblor
me hace tartamudear
no bebo ginebra y prefiero
dormir en el lado derecho de la cama
le he escrito tres poemas y no lo
sabe
me gusta que se llame Cristina
aunque a ella no le importe
puedo pasar por alto
que prefiera la playa en verano y
nuestros signos del horóscopo
son muy compatibles por tanto
tenemos el azar a nuestro favor
Gran Hermano
Esta fotografía en la que Kyle Minogue abraza un peluche mientras canta, utilizando el micrófono que tiene en la mano, ha sido retirada de Facebook por su evidente carácter pornográfico. Tendrá una apariencia rara, es cierto, pero la pornografía sólo está en la cabeza del señor censor...que alguna que otra pajilla le habrá dedicado a Kyle, seguro.
miércoles, 25 de agosto de 2010
martes, 24 de agosto de 2010
No sirves para nada - José Agustín Goytisolo
Cuando yo era pequeño
estaba siempre triste
y mi padre decía
mirándome y moviendo
la cabeza: hijo mío
no sirves para nada.
Después me fui a la escuela
con pan y con adioses
pero me acompañaba
la tristeza. El maestro
graznó: pequeño niño
no sirves para nada.
Vino luego la guerra
la muerte –yo la vi–
y cuando hubo pasado
y todos la olvidaron
yo triste seguí oyendo
no sirves para nada.
Y cuando me pusieron
los pantalones largos
la tristeza en seguida
mudó de pantalones.
Mis amigos dijeron:
no sirves para nada.
De tristeza en tristeza
caí por los peldaños
de la vida. Y un día
la muchacha que amo
me dijo –y era alegre–
no sirves para nada.
Ahora vivo con ella
voy limpio y bien peinado.
Tenemos una niña
a la que siempre digo
–también con alegría–, hija mía
no sirves para nada.
estaba siempre triste
y mi padre decía
mirándome y moviendo
la cabeza: hijo mío
no sirves para nada.
Después me fui a la escuela
con pan y con adioses
pero me acompañaba
la tristeza. El maestro
graznó: pequeño niño
no sirves para nada.
Vino luego la guerra
la muerte –yo la vi–
y cuando hubo pasado
y todos la olvidaron
yo triste seguí oyendo
no sirves para nada.
Y cuando me pusieron
los pantalones largos
la tristeza en seguida
mudó de pantalones.
Mis amigos dijeron:
no sirves para nada.
De tristeza en tristeza
caí por los peldaños
de la vida. Y un día
la muchacha que amo
me dijo –y era alegre–
no sirves para nada.
Ahora vivo con ella
voy limpio y bien peinado.
Tenemos una niña
a la que siempre digo
–también con alegría–, hija mía
no sirves para nada.
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