martes, 29 de marzo de 2011

Jazz

Hay cosas que resulta muy difícil explicar por su carácter visceral, una de ellas es mi afición al jazz; del que no soy un gran conocedor. En realidad, no tengo cultura musical ni crecí en un ambiente propicio para aficionarme a cualquier cosa relacionada con la cultura - musical o no-. Tampoco sé bailar: me da mucha vergüenza. Mi absoluta falta de talento para seguir un ritmo cualquiera con el cuerpo, se ha visto paliada por mis años de filiación comunista; porque de todos es sabido que, mientras los de derechas bailaban como maestros con las chicas, los comunistas poníamos cara de circunstancias en la barra y hablábamos de Gramsci. Soy, por decirlo con claridad, el que ponía los discos en las fiestas - como no sé muy quién lee este blog, diré que los discos eran cosas planas, negras y redondas, que teníamos los mayores para escuchar música-.
Cuando hace unos años abandoné, desencantado, la órbita comunista, continué alejado de las pistas y cerca del tocadiscos - con el agravante de que ya no había discos-.
Lo único que no cambia nunca es que, al escuchar una pieza de jazz, me voy a Nueva York, a la niebla en los muelles, a los garitos de Harlem, al bourbon...y bailo. No puedo evitarlo, escuchar la música y mis hombros inician movimientos secos, mis piernas se agitan, Bogey me pide fuego y Cagney me invita a un trago. A veces, hasta me animo a tocar la batería; y debo decir que no lo hago nada mal  Otras veces llega la policía porque alguno de los chicos olvidó llevar el cheque al capitán...Ya lo dice el viejo Cannonball: para tocar un buen jazz lo importante es saber beber y sostener el cigarrillo en los labios tal y como les gusta a las mujeres.



...un momento, Joe, ¿ y esas sirenas?

domingo, 27 de marzo de 2011

martes, 22 de marzo de 2011

Poema inadvertido y disperso - Jorge Arbenz

Algunas cosas deben
decirse simplemente Me
gusta mirarte cuando estás
desnuda
cuando sales de la ducha y
antes de tomar el café

Y hablarte
Decirte que desde
muy pronto descubrí que tenía
vocación de solitario Me aburría
pronto Apenas
seguía las conversaciones
de otros Así hasta
conocerte porque sólo
tú me haces apartar los ojos del mar

Tenía dieciséis años cuando
un amigo me declaró su amor
y dejé de hablarle Veinte cuando
me emborraché con él e hicimos
las paces Me presento a su novia
y sé que después se casaron
No
me canso de escribir
Todo esto ya te lo he explicado

Escucho a Roberto hablando de
sus libros  para recordar que
no soy escritor Solo escribo de
vez en cuando y
no siempre bien.

Cuando estoy solo
que es casi siempre
escribo cosas como esta
La calle Verdi es triste
como un río de niebla
que te arrastra sin deseo
ni motivo

Todavía sigues aquí

domingo, 20 de marzo de 2011

Notas de un blogger

1.- La inspiración brilla por su ausencia.
2.- Con hambre soy capaz de comerme unas bravas de esas horribles del Mercadona ( o peor, de un bar de chinos)
3.- ¿ En qué cárcel están los banqueros y especuladores de bolsa que provocaron la crisis? Es curiosidad cívica, porque los que están libres siguen diciendo que los trabajadores debemos renunciar a aumentos salariales...y no creo que sean los mismos banqueros, ¿ verdad?
4.- Los pies en agua tibia.
5.- La primavera que empezó ayer se acaba mañana y el lunes - un lunes y un ayer o un mañana cualquiera- vuelven las lluvias y mi felicidad.
6.- Vuelvo a pensar en hijos. Será el cuerpo que va avisando: ¡ Últimas oportunidades! , ¡ últimas oportunidades!
7.- Si no me lo dices, no podré ayudarte nunca. ( Aunque en realidad solo te lo digo para quedar bien)
8.- La nota anterior sólo es válida a título de ensoñación vengativa de mal rollo, que no tiene nada que ver con ninguno de vosotros, mis queridos lectores.
9.- La vida da muchas vueltas, cierto, ¿ y qué?
10.- Abrazarse; abrazarse siempre. Y si puede ser en algún lugar con menta fresca, mejor que mejor.
11.- Ya han acordado el reparto del petróleo y las influencias en Libia. Ahora ya pueden atacar al asesino extravagante que durante tanto tiempo fue "el amigo Muammar".
12.- Acariciarse los testículos no puede ser pecado, ni siquiera pecadito, señor párroco.
13.- Los pies en agua fría.
14.- Me gusta mirar como pasan los trenes por la estación de Calafell.
15.- Adoro los masajes en la cabeza y que me soplen en la nuca.
16.- Se busca la compañía antes que el intercambio de opiniones. Me parece una búsqueda legítima, pero no acabo de compartirla.
17.- Al parecer, hay un restaurante en la plaza San Nicolás de Toledo, donde sirven algunas de las mejores tapas de España.
18.- En general podría decir que sí, respondo a esa descripción absurda de interesado en las mujeres y desencantado de la política.
19.- Hasta aquí he llegado con mis notas. Nos vemos, amiguitos.

viernes, 18 de marzo de 2011

Periodistas


El pasado día 16 de marzo, la periodista Ana Pastor entrevistó al presidente de Irán, Mahmud Ahmadineyad, asimismo representante del ala más radical del régimen de los ayatolás.
La entrevista fue un ejercicio brillante de periodismo político - es decir, del que se ocupa de temas políticos-. Ahmadineyad es un hueso duro de roer para cualquier periodista, mucho más si se trata de una mujer. Eso enaltece todavía más el coraje y la determinación de Pastor durante la entrevista, en la que no dejó de buscar el cuerpo a cuerpo dialéctico con  el presidente, logrando ponerlo contra las cuerdas en varias ocasiones.
Las limitaciones temporales  fueron el único obstáculo para la entrevistadora, que no pasó por alto ninguno o casi ninguno de los temas candentes de la región o de la propia República Islámica de Irán, desde la crisis revolucionaria del mundo árabe, a la situación de los derechos humanos en Irán.

No quiero incidir en los temas tratados; mi intención es hacer notar la relevancia del trabajo de Pastor, sin duda una de las mejores en uno de los géneros más difíciles de la información: la entrevista.
Formada en la órbita de Iñaki Gabilondo, Pastor tiene una larga trayectoria profesional a su espalda y su dureza de fondo en las entrevistas es conocida por toda la clase política española.
El verdadero valor añadido del trabajo de la periodista es el de devolver al periodismo su carta de naturaleza, la de hacer llegar a la ciudadanía la realidad que la envuelve de una forma honesta y veraz, sin disfrazar la ideología de información, lo que no quiere decir sin criterio.

El periodismo en España ha caído en el más absoluto de los descréditos, por la conversión de los grandes grupos de comunicación en corporaciones empresariales con los intereses propios de éstas. También por el desplome del nivel de exigencia que este país tenía al inicio de la Transición, permitiendo que la banalidad se haya instalado en casi todas las actividades intelectuales, no siendo el ejercicio periodístico una excepción.
De hecho, puede comprobarse en no pocas de las opiniones vertidas en relación a la magnífica entrevista  del pasado miércoles, que concedían más valor al hecho de la caída del pañuelo que cubría la cabeza de Pastor, totalmente fortuito como ha reconocido al propia periodista, que al excelente tono del trabajo.
Por no hablar de los comentarios sobre lo guapa que estaba la periodista "pese a todo"; burdos intentos de desmerecer un gran momento del periodismo político y mantener ese tono banal al que me he referido antes.

Ana Pastor es un ejemplo para muchos jóvenes estudiantes de Ciencias de la Información, que deberían dejar de mirarse en los mucho más nutritivos y rentables modelos de muchos periodistas deportivos o de sociedad, por poner dos ejemplos claros.
Ella es el ejemplo y a ella le expreso mi admiración y respeto.