Escric un poema que no pot ser escrit,
una hipòtesi que no podrà ser mai demostrada.
Em busque inútilment en la debilitat dels carrers,
passege per les interrogacions inexplicables
del fred humit a les cinc de la matinada.
Cante una cançó per a qui no li agrada la música,
i tinc una cicatriu de solitud als llavis.
Sense il·lusió però, isc de casa
i baixe sense llibertat per l'escala
volguera despullar-me però no tinc roba
i m'amaneix de nit amb una llum desacostumada
i tot l'hivern que cap només darrere una paraula
s'escriu amb un nom subterrani en una ciutat cansada.
«General, vigile a su hija: ha intentado sentarse sobre mis rodillas cuando yo aún estaba de pie». Phillip Marlowe.
domingo, 2 de abril de 2023
Ciutat en diumenge - Salvador Iborra
lunes, 26 de julio de 2021
Poesía - Jorge Arbenz
Barcelona se llena de
oportunistas inconscientes
patinadores gaviotas
como Los Ángeles
ciudad que los
verdaderos amantes de
California nunca preferirán
a San Francisco
No incluyo a Antonio Banderas
no incluyo a Penélope Cruz
domingo, 9 de mayo de 2021
Ceniza son mis labios - José Manuel Caballero Bonald
su alucinante estirpe, cifra inicial de Dios,
alguien, el hombre, espera.
Turbador sueño yergue
su noticia opresora ante la nada
original de la que el ser es hecho, ante
su herencia de combate, dando vida
a secretos cegados,
a recónditos signos que aún callaban
y pugnan ya desde un recuerdo hondísimo
para emerger hacia canciones,
puro dolor atónito de un labio, el elegido
que en cenizas transforma
la interior llama viva del humano.
Quizá solo para luchar acecha,
permanece dormido o silencioso
llorando, besando el terso párpado rosa,
el pecho triste de la muchacha amada;
quizá solo aguarda combatir
contra esa mansa lágrima que es letra del amor,
contra
aquella luz aniquiladora
que dentro de él ya duele con su nombre: belleza...
sábado, 28 de noviembre de 2020
Poesía - Jorge Arbenz
Detrás de ti queda la
juventud y aprendes que
la edad es perder las
compañías los cuerpos jóvenes
Sobresaltos al llegar a una
bocacalle o perder el equilibrio
en el transporte público Acechado
por las gaviotas las pandemias
los comerciales de casi todo
esperas el tibio adormecido
preludio de la vejez
martes, 20 de octubre de 2020
Pepe
Hoy ha dejado su escaño de senador el expresidente uruguayo José Mujica, el Pepe, referente de la izquierda latinoamericana por su valor, su integridad y su condición de antiguo preso político.
Hubo un tiempo hermoso, no hace tantos años, durante el que pareció que florecía, en América Latina, una primavera eterna: José Mujica, Evo Morales, Hugo Chávez, Rafael Correa o Lula da Silva, encarnaban una generación de nuevos políticos preocupados por el bienestar de sus conciudadanos. Aplicaron políticas de desarrollo que tenían en cuenta al negro, al cholo, a las mujeres, a los pobres, a todos los nadies que señalaban los versos de Galeano.
Hubo un tiempo hermoso, no hace tantos años, durante el que los hermanos latinoamericanos vieron como, políticos honrados, les reconocían la dignidad que tantos les habían negado antes. Médicos, maestros, tierras y viviendas antes que policías, banqueros sicarios, milicos vendepatrias u otras especies de alimañas.
Hoy están fuera de la política: muertos, derrocados, encarcelados, exiliados, traicionados. Son momentos difíciles, los neoliberales minarquistas ultiman lo que debe ser el asalto definitivo a los últimos baluartes de la justicia social. Pero yo quiero mantener la esperanza, recordar algunas de las palabras que Allende dirigió a su pueblo en las horas más oscuras de su joven historia: "Trabajadores de mi Patria, tengo fe en Chile y su destino. Superarán otros hombres este momento gris y amargo en el que la traición pretende imponerse. Sigan ustedes sabiendo que, mucho más temprano que tarde, de nuevo se abrirán las grandes alamedas por donde pase el hombre libre, para construir una sociedad mejor."
¡Viva Mujica! ¡Viva la Patria Grande!
Suscribirse a:
Entradas (Atom)