viernes, 21 de septiembre de 2012

Rodeando el Congreso




El próximo día 25 de septiembre, la ciudadanía tiene una cita alrededor del Congreso de los Diputados. Salvados, al menos en apariencia, los intentos de la ultraderecha por canibalizar la movilización, debe quedar clara la intención de la protesta: la extraña manera de entender la actividad política por parte de una fracción de sus ejercitantes directos- es decir, los políticos en activo-.
La incompetencia de la clase política, en general, y la apatía de muchos ciudadanos hace necesaria una actitud más enérgica por parte de los sectores sociales más comprometidos. Dejo este cartel, espléndido, de @SaraGL_

lunes, 17 de septiembre de 2012

Lamentamos comunicarle que su perfil no se ajusta...

"Lamentamos comunicarle que su perfil no se ajusta..." es una frase que desde hace un año y medio leo y oigo con frecuencia. Lo hacemos casi seis millones de personas en este país. Es cierto que muchos de los demandantes de trabajo no tenemos un gran currículo académico, siendo la formación deficiente uno de los más importantes problemas de la población activa en España, por no decir el que más, junto con la falta  misma de un empleo.

Nadie discute que vivir en una sociedad, tecnológicamente avanzada, implica elevadas exigencias para los trabajadores en cuestiones referidas a los conocimientos adquiridos y la experiencia en la aplicación de los mismos, pero me sorprende que esas exigencias no se den para los llamados a las más altas responsabilidades del Estado: presidentes del Gobierno, ministros, presidentes autonómicos, etc. A mí me parece importante que los miembros del gobierno, por poner un ejemplo, hablen correctamente inglés - sin discusión la lengua franca internacional, al ganar la partida al francés después de la II Guerra Mundial-; también sería recomendable que tuvieran soltura en el manejo de toda la panoplia de equipos y accesorios que han entrado, para no irse jamás, en nuestra vida laboral. Y aun personal.

También innegable es que vivimos en un país que no genera puestos de trabajo cualificados. Carece de industria y despreciar la investigación ( de hecho, el conocimiento en general) Entonces, no tiene mucho sentido seguir organizando la formación en torno a la idea de una sucesión de estudios de posgrado, para especializar a los universitarios en áreas de conocimiento inexistentes, fenómeno que tiene efectos perniciosos: se pierden recursos "evadidos" al extranjero, ya que aquellos que han obtenido un expediente brillante, tratarán de dar sentido a sus años de esfuerzo en otro país. El segundo efecto es que se acentúa, de manera irreversible, la convicción de que la formación "no sirve para nada", algo que es completamente falso en cuanto uno cruza la frontera. Cualquier frontera. No sirve aquí, porque no tenemos concordancia entre el sistema educativo y el mercado laboral.
Añado que nuestro indolente acervo nos impide estar por la labor de dar a las cosas del estudio, la importancia que tienen, por lo que hemos acabado por no respetarlas. Ni a ellas ni a los beneficios que reportan.

Un gran impedimento para la transformación del sistema, es que los posgrados se han convertido en un  negocio rentabilísimo, y muy difícilmente van a renunciar a ellos los que tan dulce vida tienen que agradecerles. Quede claro que, normalmente, hablamos de personas con acceso al poder y sus aledaños. Esto último me parece esencial. El sistema público debería tener un mayor control sobre el amplio abanico de programas y cursos que se ofrecen sin más garantía en muchos casos que  la de estar "impartidos", es un decir, por profesionales de prestigio.

Es necesario reformar la formación profesional más allá de las palabras bonitas y las ocurrencias de los ministros o consejeros de turno, dejar de considerarla el sitio donde se estudia " pa'mecánico" o similares.

Por último: la universidad no debería ser entendida como el instituto en el que acaban estudiando los listos o, simplemente, el instituto que sigue al instituto de la ESO y el Bachillerato; debería recuperar la condición perdida de centro de debate intelectual y motor de la sociedad, al que se accediera por estricto mérito académico. Este acceso debería quedar garantizado por un sistema de becas justo y generoso.

sábado, 15 de septiembre de 2012

Poesía - Jorge Arbenz

Me gustaría tener su edad
Radiante Ante la vida
eterno invencible erguido

Me gustaría tener su edad
Orgulloso bello afable

ser promiscuo tocar el piano

Pero ya no es posible
porque sé de la verdad por
el relato de mi cuerpo

que nunca ha querido engañarme

No volverán los saltos al agua
las noches la fuerza de un dios

Me gustaría tener su edad
pero ya no es posible
Y me da miedo

jueves, 13 de septiembre de 2012

martes, 11 de septiembre de 2012

Once de septiembre

Respeto todos los sentimientos que concita este día, 11 de septiembre. Me siento cercano, porque lo comprendo, al dolor que todavía sienten los neoyorquinos que vivieron el infierno del 11-S.
Respeto a todos los que aspiran a la independencia de Cataluña porque no soy nadie para discutir de legítimos sentimientos ajenos. Desear o conseguir la independencia de lo que cada uno considere su patria, es el derecho inatacable de cualquier ciudadano.

Pese a todo esto, mi corazón está en estas horas con el pueblo de Chile; me uno a ellos, a pesar de la distancia física y la del respeto, para recordar al doctor Salvador Allende Gossens, el compañero presidente, uno de los hombres más dignos de la historia reciente y, con seguridad, de toda ella. El doctor Allende defendió con las armas en la mano su compromiso con el pueblo de Chile y con el tránsito que quería pacífico al socialismo.
Este proceso debía liberar a los trabajadores chilenos, devolverles la esperanza, porque la dignidad no la habían ni la han perdido nunca.
Mas las fuerzas siniestras que atenazaban entonces a América Latina, como ahora empiezan a hacerlo con millones de trabajadores europeos, impidieron, con los únicos argumentos y medios que conocen, la revolución pausada de la Unidad Popular.
Mi recuerdo está para todos los cayeron en aquellos días heroicos: Salvador Allende, médico; Víctor Jara, cantautor; Pablo Neruda, poeta.
En ellos personifico a los más de tres mil chilenos desaparecidos, a las decenas de miles de exiliados, a los millones de encarcelados en sus propias casas, en sus trabajos, en su vida.

Con todos ellos grito: ¡ Viva Chile! ¡ Venceremos!