martes, 22 de diciembre de 2015

Elecciones y desengaños

Después de meses de especulaciones y cálculos, los resultados electorales del pasado domingo han mostrado una sociedad que cambia, sí, pero a muy baja velocidad, sobre todo para los catorce millones de ciudadanos que viven en el umbral de la pobreza o lo han cruzado.

La insoportable sucesión de noticias relacionadas con la corrupción política, que evidenciando la laxitud moral de nuestros representantes, no ha sido suficiente para que la nueva política se imponga a la vieja. Mariano Rajoy, un cobarde de la mayor magnitud, ha ganado las elecciones (123 escaños) a considerable distancia de la segunda fuerza, el PSOE desballestado de Pedro Sánchez (90 escaños) al que ya espera Susana Díaz para pedirle explicaciones. 
Liderados por dos pésimos candidatos, se han impuesto populares y socialistas a las fuerzas emergentes, llamadas a sustituir en algún momento a los partidos hasta ahora hegemónicos.
La caída de C's desde las más altas expectativas de las élites, ha sido dura, sin que eso signifique que el resultado (40 escaños) haya sido malo. No me parece exagerado decir, por contra, que si la política es algo más que números, Podemos (69 escaños) puede considerarse uno de los vencedores de la noche electoral, ya que un desplazamiento hacia la derecha del PSOE, de la mano de  Susana Díaz, le beneficiaría extraordinariamente.

En Cataluña se ha impuesto la confluencia de izquierdas que lidera la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, y los independentistas han perdido pie en el área metropolitana de Barcelona después de una campaña desastrosa de Democràcia i Llibertat, la nueva marca de CDC. ERC, algo más audaz en su aventura, tampoco ha brillado especialmente.
Los resultados de Cataluña, junto con los de Valencia y Galicia, deberían abrir los ojos a más de uno sobre la necesidad de establecer, de una vez por todas, una auténtica fuerza con posibilidades reales de éxito, a la izquierda del PSOE.

Desde el punto de vista de un votante de izquierdas, el mío, se debe lamentar la pérdida de votos de IU, que ha tenido en Alberto Garzón al mejor candidato, defensor de un muy buen programa en una excelente campaña: un caudal de talento e imaginación para contrarrestar la falta de medios y el apagón informativo al que se ha visto sometida.

Me permito señalar, por último, la necesidad imperiosa de cambiar el sistema electoral, diseñado para mantener el statu quo del régimen franquista, inservible en un país que, como decía, cambia lentamente, pero cambia.

viernes, 11 de diciembre de 2015

Poesía - Jorge Arbenz

Al verte

sin saber nada de ti

a ti
he querido
abrazarme

A ti

Como si fueras
el calor
que necesito

Como si fueras
el calor
que necesito
y la vida
fuera invierno


jueves, 19 de noviembre de 2015

Poesía - Jorge Arbenz

Con el café
cada mañana
soy testigo de la ternura
de dos muchachos

Se miran se hablan
pronuncian palabras que no tienen sentido
para nadie que no sean ellos
Sus oídos sus ojos sus manos sus voces
por y para ellos

Hoy he querido escucharles
llevado por la curiosidad
y la envidia Más cerca de ellos
en la mesa de al lado

El más alto le decía al otro
con la dulzura del amor recién
descubierto

Tócame Fóllame



domingo, 8 de noviembre de 2015

Poesía - Jorge Arbenz

Y ahora

alguien debe hablar de ello

mi asombro por esos
jóvenes
Traje corbata abrigo bufanda Casi adolescentes

con las manos
enterradas en los bolsillos

Aleteando torpemente los brazos

Esos jóvenes
condescendientes irrelevantes desganados

con las manos
enterradas en los bolsillos


de buena familia
de buena estampa
de buenos colegios

perfumados
miserables



martes, 13 de octubre de 2015

En memoria de Francesc Ferrer i Guàrdia.

Hoy se cumplen 106 años del fusilamiento de un hombre digno y honesto como pocos: Francesc Ferrer i Guàrdia, pedagogo y teórico anarquista que renovó el concepto de educación a través de la Escuela Moderna, centro educativo que impartía enseñanza inspirado en los principios de de la pedagogía libertaria (escuela laica, mixta, racionalista, moral y no represiva)
En sus apenas cinco años de vida, la Escuela Moderna sentó las bases de las reformas educativas que años más tarde emprendería la II República, también muy influidas por la Institución Libre de Enseñanza.
Tras los hechos de la Semana Trágica de Barcelona en 1909, Ferrer i Guàrdia, que se había ganado la aversión de la oligarquía por su constante rechazo de los privilegios que esta consideraba de origen divino, fue detenido y sometido a un juicio lleno de irregularidades que lo condujo ante el pelotón de fusilamiento. Huelga decir que Ferrer no tuvo absolutamente nada que ver con los hechos que se le imputaron; su muerte provocó una oleada de protestas en toda Europa, sin consecuencias prácticas para el régimen corrupto de la Restauración.