martes, 6 de marzo de 2012

Poesía- Jorge Arbenz

De mi infancia apenas recuerdo
nada y ya me parece mucho
Siempre rezando Solo

sentado a veces en un sillón
viejo de la familia Con un libro
en las rodillas y callado

mientras tanto
los mayores hablaban y
los hijos de unos primos de mi
padre corrían por toda la casa

Recuerdo pocas cosas como he dicho
No me abrazaban no me besaban
los domingos por la mañana
desayunábamos chocolate con nata
y tres ensaimadas para cuatro

En el colegio no tenía amigos Y siempre
estaba con un libro sobre las rodillas Empezó
a gustarme el teatro y me inventaba personajes
a los que yo mismo daba vida Me llamaban
mentiroso

Pasé muchos veranos
en un pueblo de Tarragona
que recuerdo con cariño Aunque tampoco
tenía amigos pero sí un primer amor que
no me hizo caso

La tienda de la señora Juanita
el Citroën 4 del señor Alejandro
las banderas en la fiesta mayor las procesiones
en semana santa santa  mil veces santa
los baños en el río

La caza de renacuajos
en la fuente de Santa Rosalía

Tres veces fuimos  a Zaragoza
para ver El Pilar y comer frutas
de Aragón  Hacía mucho calor y
la gente decía que yo era polaco

Cuando volvíamos en septiembre
a Barcelona venían a casa los primos de mi padre
con sus hijos corredores Yo me sentaba en un
sillón viejo de la familia
y me ponía un libro en las rodillas

Ya entonces me gustaba el teatro