lunes 30 de enero de 2012

Amor - Antonio Gamoneda

Mi manera de amarte es sencilla:
te aprieto a mí
como si hubiera un poco de justicia en mi corazón
y yo te la pudiese dar con el cuerpo.

Cuando revuelvo tus cabellos
algo hermoso se forma entre mis manos.

Y casi no sé más. Yo sólo aspiro
a estar contigo en paz y a estar en paz
con un deber desconocido
que a veces pesa también en mi corazón.


Dedicado a las tiernas incrédulas.


13 comentarios:

Daniel Os dijo...

Es un amor heroico… sin duda que la dama en cuestión no querrá despegarse jamás de ese abrazo justiciero.

Un abrazo,
D.

Mita dijo...

Muchas gracias por la dedicatoria :)

"Ha venido tu lengua; está en mi boca como una fruta en la melancolía"
A.G.

Jorge Arbenz dijo...

Daniel:
Esa es la idea, aunque todo tenga plazo de caducidad. Saludos muy cordiales, amigo.

Mita:
No se merecen, tierna incrédula. Besos.

claudia dijo...

Gamoneda!
Nunca entendí bien un texto de Gamoneda que decía
Estoy desnudo ante el agua inmóvil. He dejado mi ropa en el silencio de las últimas ramas. Esto era el destino: llegar al borde y tener miedo de la quietud del agua.

Se supone que era una explicación y me persigue.

Jarttita. dijo...

Tiene cosas bonitas Gamoneda. De vez en cuando, pero las tiene. :)

Jorge Arbenz dijo...

Claudia:
Yo creo que el poeta habla de la inmediatez de la muerte, de la actitud ante ella.
Besos, gracias por la visita.

Jarttita:
Coincido plenamente contigo.
Besos y bienvenida.

Jarttita. dijo...

:)

Un placer.

Amando Carabias María dijo...

"Cuando revuelvo tus cabellos
algo hermoso se forma entre mis manos",
Desde que leí estos versos siempre me emocionan. No sé qué tienen.

Jorge Arbenz dijo...

Tienen sentimientos comunes a muchos de nosotros, expresados como muchos de nosotros no somos capaces.
Saludos muy cordiales, Amando.

Un paseante dijo...

Corto y cargado de un magnífico simbolismo, como debe ser la poesía: sintética e intensa.
Tendré que leer más a este caballero: hace un tiempo lo sobrevolé y no llegué a pillarle el tono, supongo.

Jorge Arbenz dijo...

Reconozco que el punto, lo que se dice el punto, tampoco se lo he cogido a Gamoneda; pero este poema me parece espléndido.

Elena Casero dijo...

Me gusta mucho Gamoneda.

Aunque no siempre se le coja el punto.

Un beso

Jorge Arbenz dijo...

Besos, Elena, creo que Gamoneda es un poeta con detractores y admiradores en partes casi iguales entre sus lectores.
Besos!!