miércoles, 25 de enero de 2012

Poesía - Jorge Arbenz

Cerca de los cincuenta años
han dejado de decirme que me parezco
a mi padre Tal vez porque él ha muerto
o porque tal vez se aburren conmigo

Toda la vida me he parecido a alguien
como si tuviese prohibido ser otra cosa
que yo mismo

Antes de mi padre estuvo mi
madre mi primo Miguel
mi abuelo materno al que no conocí
jamás Murió el pobre del mal de Parkinson

que entonces llamaban el baile de San Vito
como
recuerda mi madre con lágrimas furtivas
en los ojos También

decían que
me parecía al tío Ramón Un
hombre de frases ingeniosas y gatillo fácil
Fue
carlista estraperlista amigo de sus amigos
y
terror de la comarca del Priorat durante
los años siniestros de la posguerra

En el colegio se empeñaban en hacerme
pariente del padre director hasta
que el padre director me repudió
en público por pálido pobre y esmirriado

Una vez me dijeron que me parecía
a la tía Victoria para disgusto de la familia
porque no sabían sí me llamaban afeminado
a mí o todo lo contrario a la tía
que era mujer de misa y  media botella de mistela
diarias

Pero hoy
mientras me tomaba un café en la plaza del Sol

he pensado en mi amor
que me hace único Así se caiga el mundo por

la boca misma del Averno